Mejor Parte de Ternera para Hamburguesas; Las hamburguesas de carne picada son saludables, que ganan la batalla a las industriales de los supermercados, porque estas son más gordas, contienen menos proteínas y mucha sal, además de aditivos, colorantes y conservantes.

Por todo ello, la recomendación para hacer hamburguesas saludables es clara y sencilla: compra carne picada, moldea tus hamburguesas en casa y olvídate de comprar productos envasados en el supermercado. Probablemente, salvaremos nuestro cuerpo de muchos aditivos, que no ingeriríamos con la carne fresca.

Por eso, una hamburguesa hecha sólo con carne picada y un poco de sal es un alimento sano y sabroso.

Mejor Parte de Ternera para Hamburguesas

Mejor Parte de Ternera para Hamburguesas

¿Dónde Nació la Hamburguesa?

De hecho, es casi imposible encontrar el origen específico de las hamburguesas. Al parecer, en la época romana ya se comía algo más o menos parecido, llamado isicia omentara. Era carne picada con migas de trigo, empapada en vino y pimienta, que luego se asaba, pero al final eran más bien albóndigas. Eso no nos sirve para nada. Para descubrir los orígenes de la hamburguesa como tal, hay que remontarse a la Edad Media, más concretamente a la época del emperador mongol Gengis Kan.

Los mongoles eran un pueblo nómada que se pasaba la vida recorriendo la tundra a caballo, un animal que no sólo les servía de medio de transporte, sino también de alimento. Así, cuando iban de un lugar a otro, troceaban los filetes para facilitar su transporte y los sazonaban con todo tipo de especias. Luego se ponía la carne picada bajo la silla de montar… y ese es el problema. Lo dejaban allí mientras galopaban, para que con el traqueteo y el calor corporal (y el sudor) del caballo, la carne se ablandara y se cocinara ligeramente. Este fue el embrión del steak tartar, llamado así por los tártaros, una tribu mongola.

A partir de ahí, y gracias al desarrollo del comercio, esta receta llegó a Alemania, más concretamente a Hamburgo, que era el principal puerto europeo de la época, donde se refinó la receta añadiendo huevo, entre otras cosas, a la carne picada. Desde allí, muchos barcos partieron hacia América y la receta cruzó el océano. En Estados Unidos, el plato empezó a llamarse «filetes de estilo Hamburgo» y a partir de entonces se personalizó según las costumbres locales.

A finales del siglo XIX, la hamburguesa comenzó a colocarse entre dos rebanadas de pan, pero no fue hasta 1834 cuando encontramos la primera referencia escrita a la hamburguesa propiamente dicha, concretamente en el menú del restaurante Delmonico’s de Nueva York.

¿Cuál es el Mejor Tipo de Carne para Hacer Hamburguesas?

Entonces, ¿cuál es la mejor parte de ternera para hamburguesas?

Los mejores cortes de carne de vacuno para las hamburguesas son la aguja, la falda, la paleta y el solomillo, todas ellas carnes magras, pero con un poco de grasa que las hace más jugosas.

Esta carne, condimentada una vez cocida con un poco de sal, es la fórmula ideal para una hamburguesa de carne sana y sabrosa. Sin abusar de las salsas, que enmascaran el sabor de la carne y añaden aditivos no deseados.

Los estadounidenses dicen que la hamburguesa perfecta debe contener hasta un 21% de grasa para evitar que la barbacoa o la parrilla envíen una hamburguesa seca al plato. Es esta grasa la que hace que la carne sea suave y evita el uso de ingredientes como el huevo, la harina o el pan rallado, un truco común para amalgamar la carne, pero que es más típico de las albóndigas que de las hamburguesas. Una hamburguesa clásica sólo acepta aderezos y aliños que aromatizan la carne, como la salsa Worcerstershire, la pimienta, la sal o las hierbas.

Beneficios de la Carne de Ternera

La carne de ternera es una de las carnes rojas con más propiedades para el organismo; entre ellas, destaca su alto contenido en hierro y minerales, lo que la hace perfecta para niños en crecimiento, mujeres embarazadas o personas con anemia. La carne de ternera también tiene un alto valor biológico en proteínas y aminoácidos esenciales, lo que la convierte en un alimento indispensable en la dieta de cualquier persona con un alto nivel de esfuerzo físico.

Además de los minerales, la ternera contiene muchas vitaminas del grupo B, que son esenciales para el metabolismo de las grasas y los procesos energéticos del organismo.

Por estas razones, el consumo de carne de ternera es muy recomendable a todas las edades y para todas las dietas, lo que lo convierte en un alimento esencial. Su consumo a través de las hamburguesas de ternera es recomendable gracias a que están elaboradas con carne magra de ternera de alta calidad, sin grasa.

Disfruta de la carne con más propiedades con las saludables hamburguesas de ternera y espinacas o añade más sabor a tus platos con las hamburguesas de ternera y queso.

Mejor Parte de Ternera para Hamburguesas - Burger

¿Cómo se Debe Montar una Hamburguesa?

1. Carne

No es ningún secreto de estado que cuanto mejor sea la carne, mejor será la hamburguesa. Dicho esto, no tiene mucho sentido utilizar carne de Kobe para un sándwich o para picar un solomillo.

A la hora de elegir la carne, hay una regla clara que hay que seguir: lo ideal es que esté compuesta por un 70-80% de proteínas y un 20-30% de grasas. Esto es importante porque la carne demasiado magra está seca.

Las hamburguesas no deben ser demasiado grandes para que se cocinen bien. La ración ideal es de entre 130 y 150 gramos. Los cocineros recomiendan elegir carne picada de la paleta de las vacas, que es el llamado corte «chuck», la zona de la musculatura más utilizada por estos animales y que, por tanto, es más tierna. En nuestro país, es más o menos el equivalente a la aguja, la paleta, la llana o el brazuelo, carnes muy grasas, ideales para picar y hacer hamburguesas.

En España, muchos cocineros optan por mezclar carne de ternera y de cerdo, y también los hay que añaden huevo o pan, pero si la ternera es buena, no hay razón para mancharla. Lo fundamental, en cualquier caso, es evitar las hamburguesas preparadas, que, salvo algunas excepciones, proceden de cortes malos de dudosa procedencia.

2. Pan

El pan de hamburguesa suele ser una de las partes más olvidadas de la hamburguesa, ya que nos limitamos a comprar el que encontramos en el supermercado, sin prestar mucha atención a su textura, sabor o tamaño.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que nuestro pan debe cubrir perfectamente la carne, en una proporción 1:1. También debe tener cierta consistencia, para que no se deshaga por completo. En Estados Unidos se utilizan muchos panes de hamburguesa diferentes, como el pan de patata blando, el brioche o el kaiser. Si no quieres hacer tu propio pan en casa, que también es una opción, lo mejor es no ser tacaño y optar por una marca decente y un lote que, a ser posible, no lleve meses en la estantería del supermercado.

3. Preparación

La primera pregunta que hay que hacerse es dónde quieres cocinar tu hamburguesa. Aunque las hamburguesas a la barbacoa suenan muy apetecibles, lo cierto es que la gran mayoría de los cocineros prefieren hacerlas a la parrilla. Los jugos que suelta la carne son el mejor potenciador del sabor que puede tener una hamburguesa y la parrilla (o, en su defecto, la sartén) permite que el filete se cocine en su propia grasa, algo que es imposible en la barbacoa.

Para que la carne quede casi crujiente por fuera, pero jugosa por dentro, es importante cocinarla a la temperatura adecuada. Unos 40 minutos antes de la cocción, debemos dejarlas fuera de la nevera (para que se cocinen más rápido).

Cuando estemos listos, tenemos que calentar la plancha a entre 160 y 200 grados: casi hasta el tope. Esta temperatura es necesaria para que se produzca la reacción de Maillard, un complejo proceso químico entre los aminoácidos y los azúcares reductores de la carne, que da a la hamburguesa su característico sabor «umami» y su color dorado.

Para conseguir una hamburguesa jugosa, nunca la cocines más de cuatro minutos por cada lado; si la cocinas tres minutos, está bien, y si la carne es buena y te gusta cruda, dos minutos por cada lado es suficiente.

4. Acompañamiento

Esta es la parte que más discusiones suscita. Lechuga, tomate, cebolla, ketchup, mostaza, mayonesa, queso, bacon, pepinillos… Todos estos añadidos pueden funcionar, pero si la carne es buena, los cocineros recomiendan no pasarse con todo.

El bacon, aunque te encante, puede matar el sabor de la hamburguesa, por lo que debe ser muy crujiente y nunca debes excederte. En cuanto al queso, lo ideal es elegir una variedad que se derrita al contacto con la carne caliente (para facilitar su uso, se puede añadir en el propio plato, una vez que se dé la vuelta a la hamburguesa por primera vez) y que no sea demasiado fuerte. En Estados Unidos, el queso americano o cheddar es el más común.

En cuanto a las salsas, es cuestión de gustos, pero de nuevo, es mejor no untar la carne de ternera con ketchup si se quiere saborear. En Estados Unidos, también es muy frecuente el empleo de «relish», un encurtido hecho con pepinillos finamente picados.

¿Qué hay que estudiar para ser cocinero? Los cursos de cocina online con soporte académico Doctrina Qualitas (Certificación InternacionalDiploma Universitario ) van dirigidos a todas aquellas personas que, sin tener experiencia profesional en el ámbito de la cocina y la gastronomía, deseen adquirir una formación que les permita iniciarse en la actividad a nivel profesional e ir escalando a base de experiencia para convertirse en jefe de cocina.

Ver otras Formaciones Relacionadas!

Curso de recepcionista de Hotel Online
Máster en Enología Online
Estudiar hostelería
No es probable Extremadamente probable

¡Si te ha gustado la publicación «Mejor Parte de Ternera para Hamburguesas», te animamos a estudiar cocina online para convertirte en un verdadero Chef o Cocinero Profesional! ¡Dale al Like y comparte, los futuros reclutadores contrastarán que sigues contenido de calidad especializado en tu nicho profesional!

Inicio » Portfolio » Chef Tips » Mejor Parte de Ternera para Hamburguesas | Estudiar Cocina Online
Doctrina Qualitas